SESEÑA

La parcela del vertedero de Seseña-Valdemoro no está limpia ni descontaminada un año después.

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WhatsApp Image 2017-05-12 at 11.03.56Una desagradable sorpresa aguardaba esta mañana a los miembros de Ecologistas en Acción y a los periodistas que han acudido al vertedero de neumáticos de Seseña-Valdemoro, cuando se cumple un año exacto del inicio del fuego.

Al contrario de lo que anunciaron los consejeros de medio ambiente de la Comunidad de Madrid y de Castilla-La Mancha y el propio alcalde del Ayuntamiento de Seseña, la parcela no está limpia ni descontaminada, de hecho se sigue trabajando en ella.

En la parcela de 11 hectáreas se puede observar como una retroexcavadora de Tragsa carga camiones con restos de tierra y cenizas procedentes de los caminos hechos durante el incendio. Dichos portes son trasladados a los gestores y vertederos autorizados en Novés (Toledo) y Valdilecha (Madrid).

En la parcela también se puede observar como en una superficie de unas tres hectáreas numerosos trozos de neumático sobresalen en la superficie, mezclados y enterrados en la tierra. Los trozos, algunos de gran tamaño, proceden de restos que no ardieron y que no han sido retirados en las labores de limpieza. Por último, sospechosas sombras negras destacan sobre el blanco de la ladera, denotando que aún quedan rastros de cenizas sin limpiar sobre el terreno.

Estas circunstancias y el hecho indudable de que Tragsa está trabajando en la zona ponen de manifiesto que la parcela que alojó el mayor vertedero de neumáticos de Europa sigue sin estar limpia ni descontaminada. Y que aunque sea una reducida parte sobre lo que ya se ha retirado, todavía quedan cenizas y restos de neumático por eliminar para completar la labor de restauración de la zona.

Ecologistas en Acción considera absolutamente increíble que ni en la zona de Madrid ni en la correspondiente a Castilla-La Mancha se hayan terminado los trabajos y desmiente que la parcela esté absolutamente limpia, como se ha dicho en reiteradas ocasiones.

Demandamos una explicación veraz de la situación, así como todos los informes que se ha dicho que acreditan la descontaminación de las zonas. A la vista de las circunstancias, poca credibilidad merece lo anunciado hasta ahora por las autoridades.

Ante la inesperada situación que demuestra que no se ha limpiado ni restaurado la zona, Ecologistas en Acción ha declinado participar en el acto que el Ayuntamiento de Seseña había programado para mañana en reconocimiento a las personas que ayudamos durante la catástrofe. La asociación ha pedido al alcalde que aplace el acto hasta que de verdad esté limpia y recuperada la zona.

Un año del incendio de neumáticos de Seseña y Valdemoro: sin respuestas y sin medidas de prevención

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Ha pasado un año de la catástrofe que supuso el incendio en Seseña-Valdemoro del mayor vertedero de neumáticos de Europa, pero no se ha esclarecido ni sus causas ni sus consecuencias. Tampoco se han tomado medidas para evitar nuevas situaciones similares. Ecologistas en Acción demanda un cambio de la legislación de residuos y de los protocolos de emergencia.IncendioSeseñaEcologistasToledo

La causa penal abierta en los Juzgados de Valdemoro sigue bajo secreto del sumario y de momento no ofrece ningún dato sobre quiénes y por qué provocaron el fuego esa fatídica noche del 12 al 13 de mayo de 2016.

Por su parte, las comisiones de investigación abiertas en los parlamentos autonómicos de Castilla-La Mancha y Madrid, lejos de aportar luz sobre los acontecimientos antes, durante y después del incendio, se han enmarañado entre acusaciones cruzadas y procedimientos que nadie entiende. Particularmente lamentable es la situación en las Cortes de Castilla-La Mancha donde la comisión no ha llegado a iniciar sus sesiones y eso a pesar, o tal vez debido a que, en torno a ella se han de sentar las dos principales administraciones actuantes, la Junta de Castilla-La Mancha y el Ayuntamiento de Seseña. En esas Cortes están precisamente los dos actores principales durante la catástrofe el Consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, y el alcalde de Seseña, y diputado por el PP, Carlos Velázquez.

Llama poderosamente la atención que todavía no se haya hecho público ningún informe que valore y analice globalmente todo lo ocurrido, y que cada cual, sean comunidades autónomas, administraciones o partidos, haya ido haciendo su particular balance en función más del color político que de ofrecer una información veraz a los ciudadanos que con tanta angustia y riesgo para su salud vivieron las semanas y meses tan intensos que se sucedieron tras el fuego.

Lo peor es que la ausencia de análisis contrastados y de conclusiones está demorando “sine die” la asunción de responsabilidades y la puesta en práctica de medidas eficaces que evite la descoordinación, la falta de información y los daños al medio ambiente y a la salud en situaciones similares a la de este dramático incendio.

La mejor prueba de que poco o nada se ha aprendido son las situaciones vividas en los incendios de las instalaciones de residuos industriales de Chiloeches en agosto pasado o hace menos de una semana en Arganda del Rey. Y eso es independiente de que sean sucesos provocados o accidentales.

La situación actual de las parcelas donde se produjo el incendio puede parecer buena, y seguramente lo sea. Los neumáticos, sus fragmentos y las cenizas han desaparecido y eso es algo que ven con alivio los vecinos de Seseña y Valdemoro. Pero el rastro de contaminación que dejó la combustión descontrolada de los mismos sigue disperso en la atmósfera y en los suelos y aguas en los que se depositó. Y nunca ha habido directrices claras sobre como intervenir o qué prevenciones tomar en unos u otros lugares, según los distintos grados de afección o de depósito de sustancias tóxicas. De hecho, los únicos trabajos publicados en este sentido lo han sido por iniciativa de Ecologistas en Acción y otros grupos investigadores.

A falta de datos oficiales y creíbles hay que recordar que en el vertedero de Seseña-Valdemoro se acumulaban entre 70.000 y 100.000 toneladas de neumáticos tras años de incompetente actuación de todas las administraciones que primero consintieron y luego fueron incapaces de resolver el problema creado.

Del fuego solo se libraron unas 12.000 toneladas de neumáticos, el resto provocó la columna de humo y contaminantes más grande de las registradas en España por causa de un incendio en instalaciones industriales.

Desoyendo los avisos de expertos y de Ecologistas en Acción, y solo cuando ya los vecinos y los niños de las localidades cercanas habían sufrido las consecuencias de inhalar el humo tóxico en repetidas ocasiones, se empezaron a conocer algunas cifras de las emisiones y de su grado de toxicidad. El incendio liberó entre otros contaminantes peligrosos y cancerígenos ingentes cantidades de benceno (que alcanzó en El Quiñón concentraciones 20 veces superiores a los límites admisibles) y de partículas con metales pesados e hidrocarburos aromáticos policíclicos como benzoalfapireno, además de partículas, como se describe en el informe que elaboró en su día Ecologistas en Acción.

A ello hay que sumar las emisiones masivas de gases de efecto invernadero que llegaron a la atmósfera y que, según estima Ecologistas en Acción, pudieron alcanzar las 227.000 toneladas de dióxido de carbono.

El rastro que dejó la pluma contaminante fue también el de una masiva evacuación, en buena parte voluntaria ante la nefasta gestión que hizo el operativo de emergencia de los avisos a la población. Mediciones mal hechas y de resultado tardío, colegios evacuados in extremis, órdenes de confinamiento mal ejecutadas, malas prácticas de limpieza y una retahíla de torpezas que poco después se repitieron en Chiloeches y ahora en Arganda del Rey.

Ecologistas en Acción contempla como un año después las medidas de prevención y gestión de estas catástrofes brillan por su ausencia y las responsabilidades siguen sin depurarse.

La organización ecologista sigue demandando, como hizo entonces, una investigación independiente del suceso y que, entre otras medidas, se adapten la legislación, los protocolos de emergencia y de aviso a la población a las circunstancias que desgraciadamente imponen estas tremendas catástrofes que no cesan. Además, cada día queda más claro que es necesario que el control sobre la gestión de los residuos se maximice y que esta deje de estar bajo manos privadas que solo pretenden el lucro.

Un balance completo del suceso de Seseña, día a día, en: http://www.ecologistasenaccion.org/article32266.html

 

El nuevo plan de residuos de Castilla-La Mancha insuficiente y mal enfocado.

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Ecologistas en Acción considera que el nuevo plan de residuos de Castilla-La Mancha recientemente aprobado no crea los suficientes mecanismos necesarios para evitar manejos ilegales e  incendios como los de Seseña o Chiloeches y que sigue priorizando la incineración y el vertido frente a otros sistemas de gestión no contaminantes.

Ecologistas en Acción de Castilla-La Mancha manifiesta sentirse defraudada y frustrada ante la negativa de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural a aceptar las mayor parte de las alegaciones que se le han presentado en el sentido de apostar de una vez por la reducción,  la reutilización y el reciclado, en lugar de hacerlo por el vertido y por la llamada valorización que no es sino una simple incineración.

El escenario de los residuos en Castilla-La Mancha no puede ser más desalentador. Un alto porcentaje de residuos urbanos no gestionados que llenan los vertederos antes de tiempo, como ha ocurrido en el de Toledo. Unas bajas tasas de reciclado. Un descontrol evidente de los centros de gestión de los residuos tóxicos y peligrosos, de los residuos de construcción y demolición, de los lodos y de los neumáticos. Manga ancha para verter con la excusa de servir a la restauración en graveras, pozos y canteras. Una falta de control administrativo eficaz que ofrece el caldo de cultivo donde prosperan situaciones como las que han dado lugar a las catástrofes ambientales de Seseña y Chiloeches. Y todo ello aliñado además con la ausencia de protocolos de emergencias adaptados a estas catástrofes ambientales en las que ha primado la desinformación y el ocultamiento de los riesgos para la población y el medio ambiente.

El Plan desvirtúa  los  objetivos  básicos  de  la  Economía  Circular,  en  los  que  decía  inspirarse y así,  cumpliéndose  los  peores  augurios,  el  pasado  día  29  de  diciembre  ha  quedado  aprobado  un  texto que  tiene  muy  poco  que  ver  con  las  medidas  urgentes  que  exige  el  freno  a  la  escalada  imparable  en  la  generación  de  residuos,  que  aseguren  el  avance  únicamente  de  los  tipos  de  gestión  saludables  para  el  medio  ambiente y la salud   y  que eviten  tanto  la  proliferación  de  vertidos y vertederos como el comercio ilegal pseudo-mafioso en auge.

El plan además facilita el subterfugio para seguir apostando por la incineración a través de los llamados “combustibles  alternativos” o CDR (combustibles derivados de residuos). Este será que, por ejemplo, el destino de parte de los neumáticos de Seseña y de  las  50.000  toneladas  de  hidrocarburos  tóxicos  de  la  laguna  de  Arganda. Restos que se quemarán en centros de trabajo y cementeras, respectivamente, sin  que  nadie  pueda  asegurar  que  con  su  combustión  no  se  liberarán  a  la  atmósfera  las  mismas  sustancias  tóxicas  que  se  emitieron  en  el  incendio.

Ecologistas  en  Acción,  organización que representa a las asociaciones de defensa de medio ambiente en Consejo de Prevención y Reciclado de Residuos, fiel  a  los  propósitos  de  la  Economía  Circular – prolongar  el  ciclo  de  utilidad  de  los  residuos,  ahorrar  materiales  y  recursos  y  evitar  emisiones  contaminantes -,  puso  en  sus  sugerencias  al  borrador  especial  interés  en  mantener  como  eje  rector  del  Plan  el  principio  de  jerarquía – prioridad  absoluta  de  la  reducción,  la  reutilización  y  el  reciclaje  (las  tres  R ) -, reclamando  por  ello  la  supresión  del  principio  espurio   de  Gestión  Integrada,  que  promueve  la  igualdad  de  rango  de  todos  los  tipos  de  gestión,  en  especial,  de  la  incineración,  que  por  sus  efectos  nocivos  había  sido  colocada  en  penúltimo  lugar,  desvirtuando  así  la  jerarquía  en  la  gestión  y  haciéndola  en  la  práctica  inoperante.

Apostamos por los sistemas de SDDR (de depósito, devolución y retorno) en implantación en comunidades limítrofes como la valenciana. Por la instalación del contenedor de materia orgánica, por nuevos sistemas integrados de gestión. Por la sensibilización ambiental de los ciudadanos y de los agentes productores. Por la dotación de medios humanos que asegura la adecuada vigilancia y control en la gestión de los residuos.

Entre otras muchas cosas que no se han aceptado, sólo dos han parecido tener alguna respuesta por parte de la Consejería, el incremento de inspecciones, puesto en marcha ya con un programa recientemente aprobado. Y la imposición de tasas e impuestos al transporte y gestión que desincentiven el hecho de que hoy por hoy Castilla-La Mancha es una comunidad importadora de los peores residuos que se generan en España. Sin embargo ambas medidas tendrán dificultades en su aplicación, la primera por la falta de personal especializado, y la segunda porque requiere de modificaciones legislativas que no se sabe cuánto tardarán.

Críticas a la política ambiental ambivalente de Castilla-La Mancha

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Ecologistas en Acción hace balance de la situación ambiental en Castilla-La Mancha. Anuncia la personación en los casos de los incendios de Seseña y Chiloeches, pide la remodelación de la cúpula del Platecam, reclama medios humanos y que cesen los recortes en medio ambiente.

El 4 de julio de 2015 tomó posesión el presidente del Gobierno de Castilla-La Mancha, Emiliano García Paje, fruto de un acuerdo de investidura ahora roto entre el PSOE y Podemos y que dejó de lado las prioridades ambientales. Afortunadamente esa ausencia lamentable no ha impedido que se hayan puesto en marcha importantes iniciativas, pero a la postre está dejando aflorar graves carencias en la gestión del medio ambiente a escala regional.

La política de medio ambiente del ejecutivo regional empezó teniendo más luces que sombras, pero empieza a tener más sombras que luces, sobre todo después de la dimisión del Viceconsejro de Medio Ambiente y de la crisis de los incendios. También tras observar el escaso contenido y falta de visión de calado ambiental del Pacto por la Economía y el Empleo y del Debate del Estado de la Región.

Lo sucedido en la gestión de los residuos, de los incendios de Seseña y Chiloeches y del vertedero de amianto en Toledo no son sino la prueba de que la Junta no dispone de los medios ni de la iniciativa para afrontar sus más elementales obligaciones en materia medioambiental.

PRIMERAS MEDIDAS, NECESARIAS Y BIEN RECIBIDAS

El nuevo gobierno tomó algunas decisiones en las primeras semanas que ya figuraban en el programa electoral del PSOE y de Podemos. Así, el 27 de julio de 2015 se inicia el procedimiento de ampliación de la ZEPA/ZEC de El Hito, recientemente aprobada, se apuntala la oposición al proyecto del ATC de Villar de Cañas, se inician los trámites para limitar la explotación de hidrocarburos mediante la técnica del fraking y se conforma una postura regional fuerte para hacer frente al deterioro del río Tajo y al impacto del trasvase Tajo-Segura.

Tambien se crea, por primera vez en Castilla-La Mancha, una viceconsejería de medio ambiente. Y, en el aspecto de la participación pública, se inician los debates sobre la reforma de la ley de caza, sobre los planes de uso y gestión en Red Natura 2000 y sobre un nuevo modelo de desarrollo económico, éste en base a las denominadas “Mesas del pacto por la recuperación económica”.

FALTAN POLÍTICAS DE FONDO

Pero pronto se observan las limitaciones a las que se enfrenta la puesta en práctica de políticas ambientales. Los presupuestos de 2016 mantienen los recortes de etapas anteriores, 45% sobre los de 2010, ofreciendo una carencia de medios humanos y materiales que hacen muy difícil el control y la vigilancia ambiental o que imposibilitan la puesta en práctica de actuaciones en sectores estratégicos, como por ejemplo el de la educación ambiental.

También aparecen las contradicciones en la tramitación de actuaciones como el proyecto de minería de tierras raras en el sur de Ciudad Real, en la petición de regularización de pozos ilegales en el Guadiana o en las situación de las viñas en espaldera irregularmente instaladas en zonas protegidas. 

Por otro lado, se echan en falta iniciativas de calado que promuevan adecuadamente las actividades económicas sostenibles como la agricultura y la ganadería ecológicas, la movilidad sostenible, el cambio de modelo energético o el ecoturismo.

Aún siendo conscientes de lo difícil que es cambiar la inercia negativa en materia de medio ambiente que se arrastra de la legislatura anterior, esperábamos y esperamos más de un Gobierno y de unos partidos que lo apoyan que han asumido a través de los programas electorales importantes compromisos ambientales. 

Será por la falta de medios, por la falta de tiempo o de voluntad política, pero el caso es que, en las políticas a medio y largo plazo no se ha avanzado de forma significativa hacia una sociedad sostenible en Castilla-La Mancha.

Para colmo y después de dos crisis ambientales muy mal gestionadas y peor resueltas, las de los incendios del vertedero de neumáticos de Seseña y de la planta de tratamiento de residuos de Chiloeches, el Viceconsejero de Medio Ambiente se ve obligado a dimitir dañando, quien sabe para cuanto tiempo, una institución que ha tardado mucho en lograrse y que sigue siendo muy necesaria para esta región.

Si analizamos brevemente y por sectores podemos dar algunos apuntes sobre lo acontecido en estos 14 meses .

Aguas: si exceptuamos la oposición al trasvase Tajo-Segura y la defensa del caudal del Tajo sigue sin substanciarse el cambio necesario en política de aguas. No se ha avanzado en la gestión racional del agua que priorice el ahorro, la preservación del ciclo hidrológico o el sostenimiento de los ecosistemas y se mantienen y alimentan las regularizaciones de pozos ilegales en el Guadiana o la sobrexoplotación en el Júcar y en el Tajo.

Infraestructuras: se mantiene la sobredotación de las infraestructuras del transporte y se piden más, retomando proyectos impactantes como las autovías Toledo-Ciudad Real o la Cuenca-Albacete. La falta de fondos es la única razón por la que estos proyectos no avancen a corto plazo.

Urbanismo: sigue por hacer la reforma que impida que vuelvan a reproducirse las condiciones que dieron lugar a la burbuja inmobiliaria en Castilla-La Mancha. Y no se ha puesto en marcha ningún mecanismo para cicatrizar en lo posible las heridas dejadas en el territorio.

Agricultura y desarrollo rural: Al mantenimiento de las mismas políticas agrícolas que padece el medio ambiente de nuestra región, se añade la mala solución dada al recorte a las ayudas para la agricultura ecológica. Independientemenete de las cuantías, Ecologistas en Acción ha solicitado un apoyo decidido a un agricultura sostenible que mantenga la fertilidad de la tierra a largo plazo.
Además, las nuevas líneas de ayuda, están ocasionando el incremento de la ganadería intensiva, especialmente la del porcino, que ha demostrado ser altamante impactante, sobre todo por el efecto muy negativo sobre el medio ambiente de los purines. Así mismo, la catalogación del herbicida glifosato por la OMS, como posible cancerígeno, no ha tenido repercusión en que deje de usarse en Castilla-La Mancha, como sí ha ocurrido en la Comunidad de Madrid.

Cambio climático: la nueva estrategia regional sigue bloqueada, mientras no se da el necesario impulso ni a las renovables, ni a la movilidad sostenible.

Residuos: catástrofes como los incendio Seseña y Chiloeches demuestran que los planes de gestión de residuos, así como su implementación, están fallando estrepitosamante. Asimismo que los protocolos de emergencias del Platecam están desfasados y crean daños adicionales a los que pretende evitar. Sigue sin visos de solución el vertedero de restos de amianto existente en Toledo. El nuevo plan regional de gestión de residuos, presentado recientemente, supone más de lo mismo y en nada soluciona los graves problemas que se llevan arrastrando durante décadas en Castilla-La Mancha.

Gestión e incendios forestales: los incendios siguen absorbiendo buena parte de los recursos económicos y humanos dedicados al medio ambiente y, a pesar de ello, siguen sin atenderse medidas de prevención y vigilancia que eviten actuar a posteriori en este tipo de catástrofes.  

Espacios naturales y especies protegidas: las propuestas en este sector permanecen bloqueadas, algunas, como el Plan de recuperación del águila perdicera o del lobo, se arrastran desde hace varias legislaturas. A trompicones está avanzando la aprobación de los planes de gestión en espacios red natura 2000 y se mantienen abiertos los centros de interpretación. Y los parques nacionales siguen con los problemas de siempre, agudizados si acaso por el paso del tiempo.

Caza: a pesar de que el ejecutivo entrante defendió la reforma de la nefasta Ley de caza que aprobó el gobierno de Cospedal, 14 meses después se ha publicado un primer borrador que queda todavía muy lejos del cambio que solicitó la “Plataforma contra la ley de caza”. Lo peor es que este ejecutivo sigue apostando por un modelo de caza comercial e intensiva. 

Recursos naturales: la decisión positiva por parte del gobierno regional de decir no al fraking, tiene su reverso en la tolerancia a la explotación minera de las denomonadas tierras raras.

Bienestar animal:  a pesar de que se han iniciado los trabajos para una nueva ley de protección animal, no parece que el Gobierno vaya a afrontar el problema del maltrato animal en sectores tan problemáticos como la caza o los toros.

QUEDA MUCHO E IMPORTANTE POR ABORDAR

Hay mucho e importante por abordar en materia de medio ambiente en Castilla-La Mancha y, de momento, no se ve que las buenas expectativas iniciales que creó el Gobierno se vayan a ver sustanciadas. La Viceconsejería está falta de presupuestos, pero, sobre todo está falta de peso político y de medios humanos para asumir siquiera sus tareas administrativas básicas. Ni que decir tiene lo difícil que sería asumir los nuevos retos que son necesarios. Tan mal se ve la situación que, hoy por hoy, sería para estar satisfecho con que la Viceconsejería dispusiera de los medios humanos básicos y formados para atender sus obligaciones en materia de control y gestión del medio ambiente. Hacen falta agentes medioambientales, técnicos y jurídicos que saquen el trabajo del día a día. Y, a su vez iniciativas políticas que transformen un modelo ambiental más pendiente de ir saliendo del paso según van surgiendo los problemas que de organizarse y actuar adecuadamente.

Tras la dimisión del Viceconsejero y las catástrofes de Seseña y Chiloeches, es necesario también la modificación del Platecam y la sustitución de los responsables de la aplicación del mismo y que provocaron desinformación y mayores daños para la salud y el medio ambiente de los que se hubieran sufrido en caso de haber actuado con criterios de prevención.

También es necesario un nuevo Consejo Asesor de Medio Ambiente, en el que la administración no vote sus propias propuestas, y que sea escenario de debate e iniciativas en las que participen todos los agentes implicados.

Pero, con todo, lo más importante es que el Gobierno “se ponga las pilas” y también los partidos que lo sustentan en el Parlamento Regional. Y que entiendan de una vez que el medio ambiente no es una “María” que sólo hay que atender cuando hay un problema. Sino que es algo que hay que gestionar adecuadamente todo los días y sobre lo que se puede fomentar un modelo de desarrollo de verdad sostenible y generador de empleo.

Incendio de Chiloeches: los peces del Henares murieron por contaminación, no por causas naturales

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Captura_Amonio_2408_2908Ecologistas en Acción considera que los datos oficiales de calidad de aguas desmienten a las autoridades y muestran sin género de dudas que la causa de que hayan aparecido peces muertos en el río Henares no eran naturales y apuntan a un vertido que bien pudo ser el ocasionado por el incendio de la nave de residuos tóxicos de Chiloeches. 

Ecologistas en Acción ha analizado los datos que la Red Saica que la Confederación del Tajo tiene accesibles en http://saicaweb.chtajo.es/saica/ . Esta Red dispone de una serie de estaciones fijas de medición de distintos parámetros de calidad de aguas y tiene como objetivo mantener un control constante de las mismas, así como detectar eventuales vertidos. La red dispone de un punto de control, el número 307 llamado “Estación de Santos de la Humosa en el río Henares”. La estación se ubica a poco más de 7 kilómetros aguas debajo del incendio de la planta de residuos de Chiloeches, lo que hace que sea idónea para evaluar la situación de las aguas antes, durante y después del incendio.

Para valorar la calidad de las aguas se han extraído los datos de mediciones de 7 parámetros básicos a lo largo de un periodo de 5 días, entre el 24 de agosto, dos días antes del incendio, y el 29 de agosto, dos días después.

Los resultados, que se pueden ver en los gráficos adjuntos extraídos de la propia información de la Confederación del Tajo y del MAGRAMA, ofrecen dos conclusiones muy reveladoras.

La primera es que en esos días no se produjo ninguna modificación significativa de los parámetros de temperatura y oxígeno disuelto, desmintiendo la versión oficial de que el suceso de mortalidad se pudo deber al calor. Ambos parámetros se mueven, antes y después del incendio, en los niveles habituales con ciclos diarios normales condicionados por el ritmo de la exposición solar.

Gráfico niveles de oxígeno disuelto entre el 24 y el 29 de agosto en el río Henares.

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Gráfico temperatura entre el 24 y el 29 de agosto en el río Henares.

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El segundo dato, aún más revelador, es que en la noche del 26 al 27 de agosto, cuando todavía no se habían cumplido 24 horas del vertido, la Red de Control detecta un incremento significativo de la concentración de amonio en las aguas. Esta pasa de niveles de 0,2-0,4 ppm (partes por millón) a 5,6 ppm. Esto es, se multiplican casi por 20 las concentraciones de este parámetro.

Los valores de referencia de amonio para el buen estado de la calidad de las aguas que fija el Magrama son de un máximo de 1 mgr/l, equivalentes a 1 ppm. Estos valores son habitualmente cumplidos en este tramo del Henares, salvo cuando se produce algún tipo de vertido como el detectado por la Red la noche del 26 al 27.

Como es sabido el amonio sirve para detectar fenómenos de contaminación reciente y es esencial para detectar situaciones de riesgo para la vida de los peces, ya que en unión con su precursor, el amoniaco, es altamente tóxico para ellos. Aparte de los vertidos urbanos e industriales, otra fuente de amonio bien pueden serlo los disolventes almacenados en la planta de Chiloeches.

Gráfico niveles de amonio entre el 24 y el 29 de agosto en el río Henares. 
Obsérvese el pico de contaminación cerca de las 24 h del día 26.

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El pico de amonio detectado por la red de calidad de aguas es coincidente y explicaría el efecto de un vertido que bien pudo proceder del incendio de la nave de Chiloeches. Este se produjo en la madrugada del día 26, a eso de las cinco. Entre las 23 y 24 horas de ese día se detecta el pico de contaminación siete kilómetros aguas abajo. A partir del día siguiente a este pico aparecen los peces muertos en el río, fundamentalmente barbos, especie natural de la zona y sensible a la contaminación.

Cabría la posibilidad de que se hubiera producido algún otro vertido de forma coincidente, accidental o incluso intencionado, pero con los datos de que se disponen todo apunta a que los líquidos provocados por el incendio, como delata la mancha negra que discurre desde el mismo hasta el Henares y el fuerte olor a disolvente que hay en algunos tramos del cauce, han producido un episodio de contaminación grave aún por evaluar.

En el momento actual ese episodio habría cesado debido a la instalación de barreras anticontaminación. No obstante el riesgo continúa debido a los lodos acumulados en las orillas y a los que pudieron fluir antes de la instalación de las barreras o que queden tras ellas. Es esencial conocer qué contienen esos lodos, porque el amonio bien puede ser, a falta de otros parámetros que no mide la red SAICA, un simple indicador del episodio y no la sustancia que haya provocado la muerte de los peces.

Ecologistas en Acción, junto a otras organizaciones como Jarama Vivo, considera que es inadmisible la falta de seriedad y de rigor con que la UME, la Junta de Castilla-La Mancha y la Confederación del Tajo están tratando el problema de la contaminación del río. No es de recibo que en ausencia del máximo órgano responsable de control de la calidad de las aguas, sea una institución militar la que se encargue de dar informaciones inveraces y no contrastadas.

Ecologistas en Acción exige la presencia y los informes de la Confederación del Tajo y que las autoridades de protección civil den una información rigurosa a los ciudadanos. Asimismo pide que hasta que se dé por limpio el cauce del Henares y el arroyo que lo comunica con la zona del incendio se prohíba la pesca en el río Henares y se vigile la calidad de las aguas que se suministran para el riego.

Riesgos para la salud de la población de Seseña por contaminantes del incendio

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Se han presentado en Seseña las conclusiones de un estudio sobre la exposición a los contaminantes emitidos en el incendio del vertedero ilegal de neumáticos de Seseña-Valdemoro, realizado por la Cátedra de Toxicología y Salud Ambiental de la universidad pública Rovira i Virgili, en colaboración con Ecologistas en Acción

El estudio se realizó a partir del análisis de muestras de suelo y agua recogidas entre los días 6 y 10 de junio en diferentes zonas alrededor del vertedero (El Quiñón, Seseña Nuevo y Seseña Viejo). Se recogieron también muestras de alimentos y cultivos locales, también potencialmente afectados. En cada una de las muestras, se analizaron los niveles de 16 hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAPs), dioxinas (PCDD/Fs), bifenilos policlorados (PCBs), y 13 metales pesados.

A continuación se exponen las principales conclusiones y recomendaciones que hace el grupo que ha realizado el estudio.

Conclusiones

Los resultados reflejan niveles similares de dioxinas, PCBs y metales pesados en todas las muestras, con la única excepción de las dioxinas en aire, cuyos niveles fueron mayores en la zona del Quiñón respecto a Seseña Nuevo y Seseña Viejo. En todo caso, los niveles de estos tres grupos de contaminantes ambientales son comparables a datos de zonas urbanas, según la bibliografía científica.

Por el contrario, la concentración total de HAPs en aire (fase gas + partícula) fue mucho más elevada en la zona de El Quiñón respecto a Seseña Nuevo y Seseña Viejo. De hecho, los niveles de HAPs en el Quiñón son, comparativamente, extraordinariamente altos. Por ejemplo, son más de 10 veces superiores a los de Tarragona, donde se halla el polígono petroquímico más importante del sur de Europa. Asimismo, las concentraciones de HAPs en muestras de lechuga cultivada en un huerto urbano de Seseña fueron 10 veces superiores a los niveles habituales, según datos de nuestro propio grupo.

Como resultado del aumento de HAPs en aire, se ha estimado que, para los residentes en El Quiñón, los riesgos cancerígenos derivados de la exposición a los contaminantes evaluados, son superiores a los de los habitantes de Seseña Nuevo y Seseña Viejo. A su vez, los valores de riesgo en Seseña Nuevo y Seseña Viejo están dentro del rango normal para zonas urbanas, según estándares de la OMS. Gran parte de dicho aumento se debería a la inhalación de HAPs en fase gas.

Recomendaciones

Los resultados son claramente indicativos de la situación actual, aunque responden a un screening que ha sido realizado con un limitado número de muestras por obvias razones presupuestarias, al ser llevado a cabo con fondos de nuestro propio grupo. Por ello, se recomienda a partir de ahora:

  1. Realizar un estudio mucho más amplio, en cuanto al número de muestras, y centrándose básicamente en HAPs, el contaminante con mayores riesgos para la salud de la población.
  2. Dada la naturaleza no persistente de los HAPs en suelos (y por supuesto en aire), repetir el estudio antes de finales de 2016, ya que para entonces se estima que los HAPs pueden haberse degradado ya casi en su totalidad.

Ecologistas en Acción considera preocupantes las conclusiones del grupo de investigación en relación con los niveles de HAP detectados en El Quiñón, tanto en el aire en el momento del incendio como posteriormente en las muestras de alimentos recogidos en la zona, así como los riesgos cancerígenos derivados de la exposición a los contaminantes que ha sufrido la población afectada. Asimismo, la organización respalda las recomendaciones efectuadas por el grupo de investigación que ha realizado un estudio y añade una más: la puesta en marcha urgente de un seguimiento epidemiológico de la población afectada, teniendo en cuenta el lugar de residencia (El Quiñón, Seseña Nuevo y Seseña Viejo).

SESEÑA: GRAVES VALORES DE SUSTANCIAS CANCERÍGENAS

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Ecologistas en Acción ha tenido acceso finalmente a las mediciones de hidrocarburos aromáticos policíclicos en el barrio de Seseña más próximo al incendio, el Quiñón. Y, como era previsible, se han alcanzado niveles muy altos de contaminantes como el benzo(a)pireno, una sustancia cancerígena. Esta organización se reafirma en lo que ha venido defendiendo desde el principio: que se deberían haber extremado las medidas de protección a la población en zonas muy próximas al incendio, lo que incluía la evacuación de las mismas.

La junta de Castilla-La Mancha hizo públicos ayer (1 de junio) los informes sobre mediciones de Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos (HAP) que ha realizado el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) con captadores ubicados en el colegio público El Quiñón, enclavado a menos de 800 m del foco del incendio. Estos datos se pueden localizar junto al comunicado diario de la Junta, donde no se destaca su trascendencia para la salud pública, mientras que la noticia principal es que se anuncia la creación de una Comisión de Expertos en Calidad del Aire, veinte días después de iniciarse el fuego.

La noticia se encuentra enhttp://www.castillalamancha.es/node/233859 y el enlace al informe enhttp://ecospip.org/24k51Sc .

Ya en dicho informe, la única valoración relativa al cancerígeno benzo(a)pireno es que “se observan en algunas mediciones niveles alto de benzo(a)pireno (aunque hay que indicar que el VL [valor límite] establecido en la legislación es de 1ng/m3 en media anual)”.

Las analíticas del ISCIII se realizaron del siguiente modo: recogieron partículas en suspensión (PM10 y PM2,5) entre los días 14-18 de mayo. Después se llevaron las muestras al laboratorio y determinaron el contenido en 16 HAP distintos, uno de ellos el benzo(a)pireno. Algunas de las mediciones realizadas se recogen en la tabla:

Benzo(a)pireno (ng/m3) medido en el colegio de El Quiñón (15-18 mayo 2016)

Día (mayo 2016) PM10 PM2.5
15(A) 0,28 ND
15(B) 1,19 ND
16(A) 17,97 14,62
16(B) 2,23 3,42
17 2,7 1,39
18 20,77 20,45

Límite de detección: 0,08
Muestras A: toma de muestras entre 9:00-21:00
Muestras B: toma de muestras entre 21:00-9:00 (del día siguiente)

Como es sabido, el benzo(a)pireno está clasificado como carcinógeno de tipo 1 (el más alto) para humanos según la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, dependiente de la OMS. El valor límite legal para el benzo(a)pireno es 1 ng/m3 de media anual, es decir, 1 mil millonésima de gramo de esta sustancia por metro cúbico de aire.

Como se observa en el gráfico (ver foto) los niveles alcanzados en algunos momentos multiplican por 20 este valor límite.

Conviene recordar que los picos de los que ahora se tiene constancia coinciden con las puntas de otros contaminantes, aunque alguno había quedado enmascarado hasta ahora, porque la Junta no facilita los datos por horas como sería necesario, sino solo valores medios o máximos.

En concreto, el pico más alto tuvo lugar el miércoles 18 de mayo, cuando se reabrió el colegio de El Quiñón de forma muy imprudente. Esa misma tarde el centro fue evacuado ante la llegada de la humareda y, ahora con la confirmación de lo que ya predijimos, con una contaminación del aire a la que no se debería someter a la población.

Tal y como ha venido defendiendo Ecologistas en Acción desde el principio de este desastre ambiental, El Quiñón debería haber sido desalojado mientras se mantiene el incendio. Y quizá también otras zonas residenciales algo más alejadas. No se puede tener a la población al albur del viento: cuando sopla desde el vertedero hacia las casas, nadie puede evitar que la gente respire aire malsano. Los datos que ahora se han conocido, lo corroboran.