INCENDIOS

Recomendaciones para que la población se proteja de la contaminación del incendio de Seseña

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Ecologistas en Acción lleva desde el principio del siniestro exigiendo a las distintas administraciones que divulguen unas pautas de comportamiento claras y orientativas para que las personas que viven cerca del foco del incendio puedan reducir su exposición a los contaminantes. Esta importante información no se ha facilitado de forma generalizada ni con el énfasis debido, quizá para no trasmitir sensación de alarma. Pero lo que resulta claro es que la población de la zona está alarmada y desorientada. Por ello, con el aval de la cátedra de Toxicología y Salud Medioambiental de la Universidad Rovira i Virgili, Ecologistas en Acción lanza hoy unas recomendaciones dirigidas a paliar esta injustificable carencia

Hace ya diez días que se declaró el incendio. Desde entonces, las distintas administraciones han puesto más énfasis en trasmitir un mensaje de tranquilidad que en informar de las posibles consecuencias del siniestro sobre la salud pública. Y dentro de esta estrategia hay una información muy importante que no se está facilitando de manera generalizada: las pautas de actuación para que las personas que viven en la zona próxima al incendio puedan minimizar o evitar su exposición a las sustancias tóxicas.

Por este motivo, Ecologistas en Acción hace públicas unas recomendaciones para que la población de los alrededores del vertedero de neumáticos de Seseña-Valdemoro pueda seguir comportamientos de autoprotección. Estas recomendaciones están disponibles en: http://www.ecologistasenaccion.org/article32297.html

La organización ecologista considera que la información que han ido trasmitiendo las distintas administraciones ha sido contradictoria: un día se abren los colegios, otro se cierran; se afirma que el aire es normal, pero al poco se recomienda que la gente permanezca confinada en sus viviendas; se mandan mensajes tranquilizadores, mientras a la gente le pican los ojos y la garganta. Pero también esta información ha sido escasa y poco clara, quizá en un intento de que parezca que la situación está bajo control, cuando en el fondo la calidad del aire que se respira depende de la dirección del viento.

En las distintas reuniones y asambleas de vecinos en las que ha participado esta organización ecologista ha detectado un fuerte desconocimiento de pautas de actuación. La gente ignora cosas básicas como qué tipo de mascarillas son más eficaces, de qué manera debe limpiar el hollín de sus casas o si los niños pueden jugar en la calle. Al mismo tiempo, todos los estudios científicos que se han divulgado estos días concluyen que en las zonas más próximas a la emisión de humo las consecuencias para la salud de las personas y para el medio ambiente son negativas.

Es por este motivo que Ecologistas en Acción se decide a hacer públicas estas recomendaciones, que han sido revisadas y cuentan con el aval de José Luis Domingo Roig, catedrático de Toxicología y Salud Medioambiental de la Universidad Rovira i Virgili (Tarragona), uno de los mayores expertos mundiales en relación a esta temática, editor de las revistas Environmental Research y Food and Chemical Toxicology.

 

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SESEÑA: EL FUEGO, CONTROLADO. LA NUBE TÓXICA, NO.

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Foto Miriam Martín (vecina de Seseña)
Foto Miriam Martín (vecina de Seseña)

Tras una semana del inicio del siniestro, Ecologistas en Acción hace un balance muy negativo de la gestión llevada a cabo por la Junta de Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Seseña. Tampoco el Gobierno central está asumiendo sus responsabilidades ni liderando ninguna acción significativa para paliar la crisis. Estas administraciones, por la desinformación y actuación a remolque de las circunstancias, no están protegiendo de forma adecuada la salud de la población y están agravando las consecuencias ambientales del incendio

Tras días de incertidumbre, el miércoles y el jueves se empezaban a conocer por fin los primeros datos que ponen de manifiesto la gravedad de las emisiones que está produciendo el incendio y el peligroso grado de exposición al que está sometida la población y el medio ambiente, sobre todo de las localidades más cercanas. Y eso que hasta dentro de una semana, al menos, no se dispondrán de datos de las sustancias más peligrosas que se están emitiendo, como el benzo-a-pireno y otros hidrocarburos aromáticos policíclicos, los metales pesados o las dioxinas.

La situación se puede resumir del siguiente modo: cuando el viento no empuja el humo hacia donde están los medidores, estos tienen registros normales. Pero cuando llega el humo, los datos se disparan, y con ellos, claro, las afecciones a la población que vive en los alrededores. El problema es que, ante cambios súbitos de viento, no hay mucho tiempo para reaccionar y tomar medidas adecuadas de protección de la población.

En el informe de calidad del aire publicado ayer a última hora por la Junta de Castilla-La Mancha se reflejaba, por ejemplo, que en la urbanización El Quiñón de Seseña los indicadores para partículas PM10 estaban siendo muy malos el pasado miércoles día 18, cuando se alcanzó un pico de 390 microgramos por metro cúbico (μg/m3), un dato que multiplica por 10 los valores medios tolerables y que coincidió con un cambio de viento hacia esta zona. Desgraciadamente la Junta, a pesar de que dispone de ellos, no ha dado datos de benceno, que también debieron ser muy altos, en especial los picos coincidentes con la humareda.

Conviene recordar que este mismo miércoles no se decretó la suspensión de las clases ni el confinamiento de la población del Quiñón hasta muy a última hora de la tarde, por lo que durante todo ese día, en el que las condiciones meteorológicas derivaban la columna de humo hacia la urbanización, hubo una fuerte exposición a los tóxicos ambientales sin que protección civil ni sanidad pública previnieran a la población, ni siquiera a la escolar.

Por su parte, en la Comunidad de Madrid, las autoridades tampoco previnieron de la entrada de contaminación del martes, cuando el viento derivó el penacho del incendio afectando a una amplia zona entre Valdemoro y Villanueva de la Cañada. Ese día un reconocible olor a goma quemada se extendió por muchas poblaciones y se recogieron aumentos significativos de algunos contaminantes.

Entre tanto, el ayuntamiento de Seseña mantenía las guarderías abiertas mientras pedía que se cerraran los colegios y enviaba equipos de limpieza en el momento de máxima contaminación, exponiendo a unos trabajadores que no estaban preparados ni equipados para abordar la descontaminación de la zona. Un desconcierto.

En cuanto al Gobierno central, Ecologistas en Acción se pregunta dónde está el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), del Ministerio de Sanidad, y dónde los departamentos de calidad del aire del Ministerio de Medio Ambiente. Pareciera que un Gobierno en funciones no debe atender emergencias.

En medio de este escenario, la población afectada está cada vez más confusa y desinformada, y acude a organizaciones como Ecologistas en Acción pidiendo consejos para afrontar la situación y manifestando su perplejidad y enojo por lo que estaba pasando. Ecologistas en Acción lleva días exigiendo a las administraciones protocolos claros de actuación para que las personas puedan actuar de forma que se minimice su exposición a las sustancias tóxicas.

El fuego podrá estar relativamente controlado (aunque se sabe que se ha renunciado a apagarlo activamente, ante la falta de medios y conocimientos adecuados para hacerlo, y se está a la espera a que se extinga de forma espontánea), pero a la vista de los hechos, la nube tóxica no lo está y tardará en estarlo. La situación, pues, se encuentra a merced de los vientos y brisas que la dirigen a un lado u otro en función de la dirección e intensidad del viento, sin que nadie tome medidas eficaces y contundentes para proteger la salud de la población, como la evacuación de las zonas más próximas.

En definitiva, una semana después, los diagnósticos de la situación que protección civil de la Junta de Castilla-La Mancha y de la Comunidad de Madrid se siguen haciendo con información parcial e intentando minusvalorar el problema. Y, lo que es peor, no se aborda correctamente el pronóstico de la evolución de la situación en virtud de las condiciones meteorológicas, por lo que la población no sabe qué hacer de un día para otro, y se ha visto sorprendida por la alta contaminación que de forma súbita llega a zonas habitadas.

Ecologistas en Acción ha pedido insistentemente a los responsables de Castilla-La Mancha y de Madrid y reclaman de los ayuntamientos que den información completa de las emisiones y que se anticipen en los avisos a la población para que esta pueda reaccionar a tiempo y correctamente. Considera que la no evacuación del Quiñón ha sido un error de bulto tanto de la Junta como del Ayuntamiento de Seseña, que no han sido capaces de prevenir la situación y de dejar a un lado sus diferencias políticas. Circunstancia que también se ha dado en la Comunidad de Madrid, como se vio en el triste espectáculo acontecido ayer en la Asamblea de Madrid. Y todo ello, ante la clamorosa inacción del Gobierno central.

Ecologistas en Acción comparte con los vecinos la sensación de desamparo y reitera una vez más la ausencia de protocolos y criterios precisos para abordar este tipo de situaciones, y hace un llamamiento urgente para que se reconsideren e incrementen las medidas de protección a la población. Muchas de estas medidas se han recogido en una ciberacción.

Seseña: el humo más blanco no es menos peligroso

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Ecologistas en Acción vuelve a exigir que se extremen las medidas de precaución y de protección de la salud de la población en los alrededores del incendio. Las declaraciones que están realizando los responsables políticos tanto de la Junta de Castilla-La Mancha como de la Comunidad de Madrid denotan ignorancia e irresponsabilidad. Efectivamente, en las fases menos intensas de la combustión de los neumáticos es cuando se desprende más cantidad de diversas sustancias peligrosas, que además se dispersan peor. Por este motivo, la organización ecologista vuelve a insistir en la urgencia de disponer de mediciones en toda la zona y de todos los contaminantes que se están emitiendo, así como que se hagan públicas de manera inmediata.

La agencia medioambiental estadounidense, EPA, recomienda que las zonas más afectadas por un incendio de las características del que está teniendo lugar en Seseña permanezcan evacuadas mientras dure la combustión. En el caso del incendio del depósito de neumáticos que se produjo el verano pasado en León las llamas y las emisiones duraron 3 semanas.

Precisamente en un informe realizado por la Junta de Castilla y León a raíz de este incendio se concluye, hablando de sustancias tóxicas y cancerígenas como los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) y el benzo-a-pireno concluía que “La emisión de este tipo de compuestos es mayor cuanto menor es la temperatura e intensidad del incendio y en las últimas fases del incendio, la impulsión de los gases, es decir, la altura a la que son dispersados, es menor lo que implica una menor dilución”.

Sin embargo, los responsables políticos del incendio de Seseña están lanzando mensajes simplistas y desinformados como que “dado que el humo es más blanco, resulta menos perjudicial”, y por lo tanto el peligro ha pasado.

Para Ecologistas en Acción, lo esencial para tomar decisiones responsables es conocer las mediciones reales en los lugares donde está la población. Las estaciones más próximas al vertedero de neumáticos de Seseña y Valdemoro, situadas en Valdemoro, Aranjuez e Illescas, únicamente miden partículas, dejando sin control el resto de contaminantes, los más peligrosos, como los HAP, benceno, benzo(a)pireno y diversos compuestos volátiles y semivolátiles.

Si efectivamente se han instalado algunos captadores móviles por parte del Instituto de Salud Carlos III, se deberían conocer tanto su ubicación como sus mediciones de forma urgente, aun sabiendo que se trata de analíticas en laboratorio de filtros que se retiran manualmente cada día y que puede tardar algunos día más en estar disponibles. Pero es una información imprescindible para tomar decisiones responsables para la salud de la población.

Del mismo modo, se deben ir poniendo en marcha protocolos de seguimiento de contaminación en suelos, pastos y alimentos, que permitan inmovilizar los que estén contaminados, así como protocolos de seguimiento epidemiológico de la población afectada.

El incendio de Seseña emite una enorme cantidad de contaminantes que no se están midiendo

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Ecologistas en Acción exige a la Junta de Castilla-La Mancha y al Gobierno de la Comunidad de Madrid que, para proteger la salud de la población, midan de forma inmediata los contaminantes que está emitiendo en cantidades ingentes el incendio del depósito ilegal de neumáticos de Seseña. Baste decir que el incendio puede emitir tantos hidrocarburos aromáticos policíclicos, unas sustancias cancerígenas, como los que se emiten en toda España a lo largo de todo un año. Pero, como denuncia la organización ecologista, la mayor parte de estas sustancias ni siquiera se están midiendo y no hay medidores en las zonas de afección del penacho del incendio.

Basándose en diversos estudios científicos de la EPA (Agencia Medioambiental Norteamericana), Ecologistas en Acción ha calculado la enorme cantidad de contaminantes que se están emitiendo a la atmósfera por la combustión de las 70.000 toneladas de neumáticos acumuladas en el vertedero ilegal de Seseña y Valdemoro.

Si se llegase a quemar todo (algo bastante probable, puesto que se habla ya de que está ardiendo el 70% del vertedero), se alcanzarían unas emisiones de partículas de menos de 10 micras, PM10, de nada menos que 7.945 toneladas, mientras que de compuestos orgánicos volátiles y semivolátiles se emitirían otras1.470 toneladas. Por su parte, las emisiones de hidrocarburos aromáticos policíclicos, HAP (incluido el cancerígeno benzoalfapireno, BaP) llegarían a 238 toneladas.

Estas cantidades son descomunales. Baste decir que este incendio arrojaría el 6,5% del total de emisiones de partículas inventariadas en España durante todo un año (122.190 toneladas en 2014). Por otro lado, solo este incendio, podría emitir a la atmósfera tantos HAP como a lo largo de un año en todo el Estado (265 toneladas se registraron en 2014). Un completo desastre, a juicio de Ecologistas en Acción.

Las emisiones de los cancerígenos benceno y benzo(a)pireno (BaP) alcanzarían respectivamente 150 y 5,6 toneladas, por citar sólo los contaminantes con límites legales de inmisión. A 300 metros del incendio se han medido 121 microgramos por metro cúbico de benceno (cuando el valor límite anual es de 5 µg/m3), y en la pluma del incendio se han detectado 3.000 ng/m3 de BaP (el valor objetivo anual es 1 ng/m3).

Por este motivo, es tan urgente como importante que tanto la Junta de Castilla-La Mancha como el Gobierno de la Comunidad de Madrid instalen de manera inmediata medidores de estos tóxicos en las zonas que puedan estar afectadas por las emisiones. En la actualidad, las tres estaciones más próximas (Valdemoro, 6 km al norte; Aranjuez, 12 km al sureste; e Illescas, a 13 km hacia el oeste) únicamente miden partículas, dejando sin control el resto de contaminantes, los más peligrosos, como los hidrocarburos aromáticos policíclicos HAP, benceno, benzo(a)pireno y diversos compuestos volátiles y semivolátiles. Se deben ubicar urgentemente medidores de estos compuestos y de partículas en torno al siniestro y en el trayecto del humo y hacer públicos de inmediato sus resultados.

Ecologistas en Acción exige que, ya que no se actuó a tiempo para evitar esta catástrofe, se aceleren y extremen las medidas de control y protección para preservar la salud de la población y de los ecosistemas.

Honda preocupación y frustración por el incendio del vertedero de neumáticos de Seseña (Nota de Prensa, viernes 13 de mayo)

No por esperada es menos dolorosa la catástrofe ambiental que se vive en estos momentos en Seseña (Toledo) y en todos los pueblos de alrededor.

El incendio del mayor vertedero ilegal de neumáticos de Europa, con más de 70.000 toneladas y 5 millones de unidades acumuladas desde hace años, tiene y tendrá un enorme impacto que todavía estamos lejos de medir.

Pero, en primer lugar, hay que pensar en la salud y en la seguridad de las personas y de los trabajadores que viven desde cerca y con angustia esta situación. Recordemos que en la actualidad hay unas 8000 personas domiciliadas a poco más de 350 metros del vertedero, en la tristemente famosa urbanización del Quiñón que promovió “El Pocero”.

Ecologistas en Acción se solidariza con todos ellos y confía en el buen hacer de los equipos de emergencia y de seguridad para que no se produzcan daños personales de ningún tipo.

Esos equipos se están enfrentando a una situación con pocos precedentes en España y, menos aún en, Castilla-La Mancha, pero tienen la formación y la profesionalidad necesarias para estos casos.

Las consecuencias ambientales y para la salud del incendio serán otra cuestión, más compleja, y seguramente más dañina. La combustión de los neumáticos seguirá durante tiempo, semanas o incluso meses. La quema incontrolada de los neumáticos está originando ya un penacho que sobrepasa ya la Mesa de Ocaña y que alcanzará puntos aún más distantes, seguramente a cientos de kilómetros. Además, podrá permanecer en la atmósfera mucho tiempo, contaminándola para siempre. Tampoco es desdeñable el riesgo de contaminación de las aguas debido a los vertidos y lixiviados que saldrán de resultas del fuego y de las labores de extinción en dirección a los arroyos que van a parar al entronque Jarama-Tajo.

Entre los productos liberados al aire, además del CO2, por desgracia se encontrarán otros que suponen un grave riesgo para la salud, como las dioxinas, furanos o el benzeno. El volumen y la concentración de estos productos serán también de grandes dimensiones.

Por todos estos motivos, el nivel de preocupación sobre los impactos en la salud y el medio ambiente de este gran incendio es máximo y debe conllevar la aplicación de los mayores y mejores medios disponibles, primero, para paliar el incendio y, segundo, para hacer un seguimiento posterior y tomar medidas preventivas de la exposición humana y ambiental a los contaminantes liberados.

Ecologistas en Acción, como tantas y tantas personas y organizaciones que vienen denunciando la existencia de este vertedero  y pidiendo la retirada de los neumáticos, siente una gran frustración porque no se haya actuado a tiempo de evitar esta catástrofe y que ahora paguemos entre todos algo que ni la Justicia ni las Administraciones, sobre todo la local y la autonómica de Castilla-La Mancha, han sabido o querido resolver.

Receta contra los grandes incendios: intervenir en pinares repoblados y preservar bosques originales

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Ecologistas en Acción presenta su balance de la campaña de incendios forestales con un informe en el que analiza los grandes incendios forestales, responsables de la mayor superficie quemada y los más graves daños

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Hace unos días el Ministerio del Interior hacía balance de la campaña de incendios forestales 2015. A pesar de haberse registrado un 23% menos de la media de la superficie quemada en la última década, el número de incendios sigue siendo  altísimo, cercano a los diez mil, y las hectáreas quemadas han sido casi 73.000.

De los resultados de la campaña llama la atención uno en especial, en sólo 14 grandes incendios forestales se ha quemado el 55% de la superficie. Un hecho que viene siendo habitual en la última década, en la que los grandes incendios, aquellos que superan las 500 hectáreas, tienen un protagonismo muy significativo, tanto por su contribución mayoritaria a la superficie quemada, como por los daños ambientales y los riesgos a los que somete a la población, sin olvidar el ingente gasto que supone su atención y el peligro para quienes tratan de combatirlos.

Apenas se conocen informes o estudios sobre esta cuestión y, lo que es más importante, propuestas que ayuden a paliar este tipo de incendios. Por ello, Ecologistas en Acción ha decidido analizar estos incendios. ¿Qué hace que un fuego queme más de 500 hectáreas? Para ello, hemos dirigido la mirada al tipo de masas forestales que se ven afectadas. Algo que, curiosamente, apenas nadie se ha preocupado de hacer hasta la fecha.

Los resultados de este análisis se reflejan en el informe Grandes incendios forestales en España 2012-2014. Relación entre los GIF y el tipo de vegetación forestal y propuestas para reducirlos.

En él, a partir de 60 grandes incendios estudiados, se obtiene un perfil del tipo de monte o masa forestal más susceptible de sufrir este tipo de catástrofes y otro para la menos susceptible de sufrirlo.

Para el primer caso, el de las masas con más GIF, un 80% de los grandes incendios forestales se producen con mayor asiduidad en espacios forestales artificiales o degradados, bien sean derivados de repoblaciones o cultivos forestales (40%) o bien sean matorrales (40%).

En los espacios forestales que sufren GIF las especies dominantes son los pinos (60%), sin duda los más vulnerables a los grandes incendios, seguidos de distintas especies de matorral, tales como brezos, retamas o jaras (20%). En los pinares se dan GIF aún a pesar de ser las masas forestales con más actuaciones de limpieza o de cortafuegos. En el monte bajo suelen generarse los incendios por la acción humana a través del uso del fuego con fines ganaderos o agrícolas.

Por el contrario, los montes que resultan menos afectados por los grandes incendios forestales son, en un 12% de los casos, aquellos que disponen de verdaderos bosques naturales bien conservados y poco intervenidos, principalmente los poblados por especies de quercíneas (encinas, robles o alcornoques). Aquí, la intervención dirigida a la prevención de incendios está mucho más limitada, cuando no desaconsejada, por la menor vulnerabilidad de estas masas al fuego y, sobre todo, por los condicionantes derivados de la protección ambiental.

Estos perfiles se ven trasladados a la distribución geográfica de los grandes incendios forestales donde las zonas más afectadas son reflejo de los tipos de vegetación más sensibles a los grandes fuegos, y donde la actividad y la gestión que se lleva a cabo en los montes tienen una notable incidencia.

Así, los GIF se dan más en el noroeste y centro norte de España, en el Levante o en el centro peninsular. Las zonas menos afectadas por grandes incendios se sitúan en los Montes de Toledo, Sierra Morena y buena parte de las cordilleras cantábrica y pirenaica, y se corresponden con grandes extensiones de monte mediterráneo y atlántico dominado por quercíneas u otras frondosas.

Las Islas Canarias suponen una singularidad en este contexto, dado que aunque los pinares allí son autóctonos de pino canario, son muy proclives a los grandes incendios que favorecen la recolonización con los mismos pinos tras el fuego.

De esta manera se muestra que la buena conservación y protección de nuestros bosques naturales es sinónimo de freno a los grandes incendios forestales. Cabe preguntarse cómo es posible que en las masas más intervenidas, las de pinar y monte bajo, se produzcan los incendios más graves. La respuesta es compleja, pero entre los factores coadyuvantes sin duda estarán la amplia superficie ocupada por estas masas, su carácter pirófilo y los conflictos sociales que generan.

Sobre estas ideas de partida, aunque sin olvidar otras circunstancias específicas, Ecologistas en Acción propone siete medidas muy concretas para evitar y prevenir los grandes incendios forestales. Una de las más importantes de cara a la campaña de tratamientos de prevención que ahora se inicia es que las actuaciones de limpieza no sean indiscriminadas, se focalicen a las zonas de pinar de repoblación y de monte bajo, reduciendo estas superficies en favor de bosques autóctonos de quercíneas y frondosas.

#SINFUEGONOHAYINCENDIOS. 10 CONSEJOS PARA EVITAR INCENDIOS FORESTALES

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  1. No enciendas fuego en el campo, ni para quemar rastrojos o pastos, ni para utilizar barbacoas o fogatas, (ni tan siquiera en las áreas recreativas habilitadas a tal efecto). En la época de alto riesgo de incendios, del 1 de junio al 1 de noviembre, cualquier chispa o llama, por pequeña que sea, puede dar lugar a un desastre.arton5547-3ab68
  2. No arrojes al suelo cerillas, colillas, cigarros u objetos en combustión, ni tampoco papeles, plásticos, vidrios o cualquier tipo de residuo o material combustible susceptible de originar un incendio. Lo mejor: es no fumar en el campo.
  3. En los terrenos forestales no utilices desbrozadoras, motosierras, grupo de soldadura, amoladora o radial.
  4. A las personas cuya vivienda se encuentre ubicada o circundada por terrenos agrícolas o forestales, se les recomienda que no pongan setos de especies que arden con facilidad (arizónicas, cipreses, etc), y que no construyan barbacoas en los límites de la finca, o al menos, que nunca las utilicen los días de viento. Igualmente, se debe solicitar a la comunidad de vecinos la elaboración de un plan de autodefensa (instalación de hidrantes en las calles, mantener las calles y caminos aledaños despejados de vehículos y de vegetación, construcción de depósitos de agua, etc). Deposita la basura y los restos de poda en los contenedores o vertederos habilitados, nunca te deshagas de ellos amontonándolos junto a la vivienda o quemándolos.
  5. En épocas de riesgo de incendios, del 1 de junio al 1 de noviembre, para adentrarse en el monte es conveniente conocer bien el terreno, las vías de comunicación, caminos alternativos y procurar caminar siempre por zonas de gran visibilidad. Si vas a practicar senderismo, en especial en compañía de mayores y niños, procura no salirte de los circuitos señalizados.
  6. Comunica a las autoridades públicas los vertederos o puntos de vertidos ilegales que encuentres en terrenos forestales o próximos a ello. Suelen ser una causa habitual de aparición de incendios forestales.
  7. No pretendas llegar en coche o vehículo motorizado a todas partes, el contacto del tubo de escape con matorrales secos podría provocar un incendio. Del 1 de junio al 1 de noviembre, para evitar incendios no utilices el vehículo. En zonas forestales estaciona el coche en aparcamientos habilitados, o, al menos, en zonas totalmente despejadas de pastos o matorral.
  8. Si ves un incendio avisa lo antes posible al 112, teléfono de emergencia, o al 062 teléfono de la Guardia Civil. Indica en tu aviso el camino más adecuado para llegar, teniendo en cuenta hacia donde avanza el fuego. Es recomendable, además, conocer los servicios de emergencia locales y como contactar con ellos.
  9. Las personas que se encuentren cerca de un incendio, deben intentar ir a un claro donde el fuego no les pueda alcanzar, tratando de alejarse por las zonas laterales del incendio y más desprovistas de vegetación; si circulan en coche deben cerrar las ventanillas e intentar dirigirse a una zona fuera de peligro. No debes dirigirte hacia barrancos u hondonadas, ni intentar escapar ladera arriba cuando el fuego ascienda por ella. Recuerda que un cambio en la dirección del viento puede hacer que el fuego te rodee. Por tanto, ve siempre en sentido contrario a la dirección del viento.
  10. Las personas que participan en labores de extinción no deben trabajar aisladas, deben estar coordinados y siempre a las órdenes de las autoridades competentes. Recuerda que si fueses requerido por las Autoridades públicas para colaborar en la extinción de un fuego, tienes el deber legal de colaborar.