Ecoparque

El Ecoparque de Toledo un mar de plásticos, símbolo del escaso compromiso ambiental de las administraciones

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Estado del Ecoparque el viernes 13/12/2019

Toledo despide a la Cumbre del Clima con un mar de plástico que invade el Ecoparque en Dehesa Aceituno y sus alrededores. Como suele ocurrir habitualmente, la gestión de la planta de residuos urbanos genera miles de plásticos que con la más mínima corriente de viento inundan la instalación y se trasladan a los campos vecinos contaminándolos.

De poco sirve que periódicamente se recojan, el daño ambiental y paisajístico ya está hecho y mancha los campos hasta distancias de kilómetros.

Esta situación se repite una y otra vez desde que se inauguró la planta y el vertedero de residuos urbanos en el paraje natural de la Dehesa Aceituno. Lejos de remediarse, va a más, y quienes deben vigilar el correcto funcionamiento de la instalación miran a otro lado.

Consorcio de Servicios Públicos Medioambientales de la Diputación, Consejería de Desarrollo Sostenible y Ayuntamiento no hacen nada. Tampoco la ciudadanía ayuda mucho, ya que seguimos consumiendo ingentes cantidades de materiales plásticos.

Ecologistas en Acción ha recogido este fin de semana las imágenes que muestran las decenas de miles de plásticos que se generan y expanden en el vertedero de Dehesa Aceituno.

Imágenes que son un lamentable símbolo del escaso compromiso ambiental que hay por estos lares, y de la realidad del día a día.

Es relevante recordar que el Ecoparque fue hecho en un emplazamiento inadecuado, todavía hoy protegido ambientalmente. Que el ritmo de vertidos se ha duplicado respecto de lo previsto, por lo que ya se colmató el primer vaso de vertedero, y el segundo está muy lleno. Y que Toledo es una de las provincias que más plástico consume en España, que menos lo recicla y, desde luego, que peor lo gestiona.

A su vez, el Gobierno de Castilla-La Mancha, por medio de la ley de economía circular se echa una vez más en manos de las empresas gestoras, que lo que les interesa es que haya cuanto más residuo mejor para ganar más dinero con él.

Imágenes y videos de libre disposición

https://photos.app.goo.gl/TQ4rqczMSLxkbAuD6

https://twitter.com/EcoToledo/status/1206148833870266368?s=08

https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=2636554019795579&id=469148166536186

Reclamamos indemnización por daños al águila perdicera y el cese del Ecoparque de Toledo

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Foto: Seshadri K.S.

Ecologistas en Acción de Toledo ha remitido a la Viceconsejería de Medio Ambiente una denuncia contra el Consorcio de Servicios Públicos Medioambientales de la Diputación de Toledo por los daños que el Ecoparque de Toledo está produciendo en la población de águila perdicera, especie en peligro de extinción de la que apenas queda media docena de parejas en las provincia.

En su escrito la asociación recuerda que desde el año 2012 viene funcionando en el paraje conocido como Dehesa Aceituno del término municipal de Toledo, el denominado “Ecoparque” en el que el Consorcio de Servicios Públicos Medioambientales a través de GESMAT s.a. gestiona los residuos sólidos urbanos de Toledo.

Dicha instalación está sujeta a una declaración de impacto ambiental y a una autorización ambiental integrada que establecieron una serie de medidas protectoras, correctoras y compensatorias destinadas a prevenir y compensar los impactos a las especies en peligro de extinción, muy en particular los que pudiera sufrir el águila perdicera (Aquila fasciata) y que cuenta con un territorio de nidificación y zona crítica en las inmediaciones.

Pues bien, una vez puesto en funcionamiento el Ecoparque, la pareja de Águila de perdicera ha dejado de criar y ha desaparecido de la zona, no siendo observada al menos desde el año 2015. Tampoco se ha observado que se haya instalado una nueva pareja en la provincia, ni que fruto de las medidas protectoras y compensatorias puestas en práctica se haya evitado la pérdida de la pareja ni su restitución por otra.

A nuestro juicio la intensa transformación del hábitat habida en la zona, y de la que el Ecoparque es exponente primero y principal, así como las innumerables molestias y ruidos que genera la instalación serían la razón de la pérdida de una de las últimas parejas de Águila perdicera de Toledo. Decir a este respecto que en la actualidad la población de la especie apenas alcanzaría la media docena de parejas en la provincia.

Esta situación era por desgracia esperable, como alegó Ecologistas en Acción con ocasión de las informaciones públicas a las que fue sometido el proyecto. Además, el propio órgano evaluador de la Consejería calculaba en 500 hectáreas el daño al hábitat que el proyecto producía y consciente del posible impacto impuso diversas medidas compensatorias.

No obstante, la pareja ha desapacido y ha dejado de criar en los últimos años lo que supone un impacto crítico sobre una especie declarada en “peligro de extinción” y con muy pocos ejemplares reproductores en Toledo.

Por todo lo anterior, Ecologistas en Acción requiere a la Viceconsejería de Medio Ambiente lo siguiente:

1.- Que previo informe de los servicios técnicos de la Dirección General de Política Forestal y Espacios Naturales se evalúe si se han llevado a cabo las medidas protectoras y compensatorias impuestas en la DIA y, si fuera el caso de que no se hayan aplicado correctamente, se impongan las sanciones correspondientes.

2.- Que se incoe un expediente de responsabilidad ambiental por la Ley 26/2007 al titular de la instalación y que éste repare los daños ambientales producidos y los indemnice debidamente. A este respecto recordamos que la valoración de cada águila perdicera perdida es de 60.000 euros según el Decreto 67/2008, de 13 de mayo por el que se establece la valoración de las especies de fauna silvestre amenazada de Castilla-La Mancha. Y que si consideramos la desaparición de la pareja y de las nidadas que no han fructificado desde 2015 estaríamos hablando de al menos 8 ejemplares, esto es, un total de 480.000 euros en daños a la especie.

3.- Que se revise la declaración de impacto ambiental y la autorización ambiental a la vista de los hechos y que se decrete el cese de la actividad hasta la recuperación de los impactos críticos que sobre el águila perdicera está produciendo el Ecoparque.

Además, hacemos expresa solicitud de ser considerados como parte personada en los expedientes del tipo que sean que se incoen al amparo de esta denuncia.